LA CIGUAPA EN LA HIST0RIA DE LA PLASTICA Y LA LITERATURA DOMINICANA


Gabriel Atiles Bido


¿QUE ES UNA CIGUAPA?
En mucho de nuestros trabajos de campo como investigador Arqueólogo espeleólogo, detrás de noticias de cuevas con arte rupestre, hemos pernoctado en lejanos parajes de la geografía de la República Dominicana y hemos conversado con los humildes moradores de esos paisajes en inolvidables noches de prometidos amaneceres llenos de cuevas fascinantes con arte grabados en piedras, en oscuras y húmedas galerías, llenas de misterios y distancias.
Entre los cuentos de noches sin luna y recuerdos lejanos contados por sus abuelos, casi siempre, de esos relatos, emerge la figura mítica de una mujer de larga caballera negra, tirada al descuido sobre los pechos desnudos, de gran belleza y agilidad, la cual solo se distingue de las otras mujeres porque tiene los pies al revés. Así hemos oído hablar a mi amigo Abrahán en Cabrera, a Teófito en Nalga de Maco, a Juan en Macasia, las décimas del Cibao en Jarabacoa y otros tantos que cambian los héroes y las historias, acomodándolas a los distintos paisajes de nuestra geografía.
 En la Cabirma la historia sucede en la zona del río, donde el compadre Demetrio casi atrapa una; en la Llanada fue un hijo de Ruifina la que vende quesos, que vivía con una Ciguapa cerca de una cueva que amanece barrida; en la cordillera fue Anselmo que es un hombre serio, y le ocurrió ver una, cuando venía de llevar a unos parientes enfermos.



LA PERMANENCIA DEL MITO
La historia es contada y recontada por investigadores escritores y artistas en diferentes momentos, lo cierto es que la Ciguapa es una leyenda de casi todo el país. Una leyenda hermosa con cultores de hermosa prosa y con investigadores con artículos y crónicas campesinas de bello colorido.

la Ciguapa se ha difundido gracias a la literatura, a la música y a una suerte de juglarismo que viaja con el viento entre nuestras lomas,  últimamente se encuentra internacionalizada gracia al Internet, pero la imagen vendida en la red, como terror, como figura de miedo y espanto dominicano, contrasta con la bella inocencia de su primigenia historia, la persistencia con que se une a los Taínos y la desazón que nos provocaba en la infancia, saber que encontrarse con una Ciguapa podía significar ser amado de una manera incomparable pero también ser enajenado de lo conocido para entrar por siempre en el mundo oscuro y nocturno de la Ciguapa.

La presencia moderna de la Ciguapa en la cultura dominicana, es palpable en múltiples momentos, En la plástica, la primera noticia la aporta el Inolvidable poeta Franklin Mieses Burgos, al referirle al Escritor Mora Serrano de la existencia de una pintura que realizara en París el artista Jaime Colson y que titulara “Ciguapal”. Más recientemente en la plástica Ureña Rib con la tela “Aquella Huída de la Ciguapa” referencia de mi amigo Danilo de los Santos, sobre una pintura de 1976 alojada en el Museo de Arte Moderno.


El artista Ramón Oviedo, en  fecha de 1985, inaugura la exposición “Mito de la Ciguapa”. El artista Said Musa con su obra “Entre la Ciguapa y el centauro” , en el bulevar de la 27 y el escultor Jhonny Bonelly, también describes su musa de alambre con raices Tainas.
En la música encontramos el tema de José Duluc la Ciguapa, popularizado por Chichí Peralta donde la pieza difunde el nombre de la entidad y pone de relieve sus cualidades amatorias aunque no explota la riqueza folclórica del mito, el tema fue un fenómeno musical.
El premio: “La Ciguapa de oro” , fundado como galardón para lo mejor del cine dominicano o no; o la editorial,  La Ciguapa, son evidencias de la presencia contemporánea del mito.
Otro dato que sirve para evidenciar la fuerte presencia del mito en la sociedad es la denominación de un paraje en la ciudad de Santo Domingo con el nombre de la Ciguapa.  

EL ORIGEN DOCUMENTADO DEL MITO
Cuando 7 de septiembre de 1973 el escritor y crítico Manuel Mora Serrano dictara una conferencia o charla en la Universidad Madre y Maestra de Santiago sobre el tema de la Ciguapa y sus subsiguientes investigaciones y entrevistas de campo, así como otras charlas en 1974 y la publicación de un importante articulo en la revista EME-EME titulado “Indias Vien Vienes y Ciguapas: Noticias sobre tres tradiciones dominicanas” y la premiación y publicación de su novela “Goeiza” Premio Siboney 1979, el escritor estaba iniciando una nueva etapa en el interés de esta leyenda dominica, tal como lo hiciera Angel Guridi en 1880. En los trabajos arriba mencionados el autor realiza importantes reflexiones amparado en una escasa y dispersa bibliografía, la cual, es una lectura obligada para adentrarse en el mundo de la hermosa leyenda dominicana.
Nuestro interés, fundamentalmente nace de la relación del mito de la hermosa mujer de pies volteados y los indios Tainos, la ausencia de datos concluyentes que afirman o desmientan la relación entre uno y otro.
Al revisar el material bibliográfico y prestar atención, hemos encontrado una enorme cantidad de variantes en la forma de contar y describir el mito. Tal cantidad de variantes que nos motivo a ordenar algunos de ellos por su novedad, así como enumerar algunas noticias en torno al fabuloso personaje, datos posteriores y algunos anteriores no mencionadas por Mora Serrano.
La Ciguapa en su descripción moderna va sufriendo transformaciones físicas y alteraciones interesantes en los hábitos y costumbres que se le atribuyen a estos  personajes, según sus nuevos relatores, cambios no solo en el estilo de los escritores jóvenes que utilizan el singular personaje para sus tramas literarias, sino en los nuevos relatos recogido en las investigaciones en los campos dominicanos.

La mas socorrida de las descripciones es la siguiente: “Se tiene la creencia de que por las noches, sale de los montes una hermosa mujer, de largos cabellos, con los pies hacia atrás, que recibe el nombre de "la Ciguapa", la cual es completamente inofensiva, sumamente tímida, llegando incluso a asustarse de la gente”.
Sobre esta base se han ido matizando historias hasta llegar a descripciones que llegan a catalogar a la Ciguapa de verdadero espanto. No es este el espacio para la infinidad de versiones y autores que aportan por publicaciones virtuales su definición al mito, pero nos resulta particularmente enriquecedor revisar las más novedosas.
Algunos, creen que se trata de un ser sobrenatural y algunos que solo se trata de una india con los pies al revés, incapaz de hablar, pues solo emite un sonido gutural y dada al rapto de los hombres que le gustan.
Las alojan en cavernas montañosas, pero a veces se puede localizar en los charcos de los ríos en las noches de luna nueva.
El hombre que responde al canto de la Ciguapa esta perdido para siempre, afirman algunos.
Según los campesinos y aun en la población metropolitana, la Ciguapa solo puede ser capturada con un perro blanco y negro, con pata cinqueño, o sea con cinco dedos, y solo en noches de luna llena.
Para otros, las Ciguapas son raras mujeres salvajes, que habitan en las montanas y poseen poderes mágicos. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo suave y lustroso, tan largo que es la única vestimenta de su cuerpo. Son diminutas y de cuerpo desproporcionado.
Otros las describen como mujeres que tienen las piernas largas y delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que están bellamente emplumadas.
Las Ciguapas tienen para otros un corazón cazador ya que salen por las noches de las serranías en busca de presas.
Algunos afirman que las Ciguapas tienen malas costumbres; pues garantizan que estas, salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda o en busca de algún caminante nocturno al que embrujan, aman y luego matan.
Alguna vez se escuchó la leyenda de un ser de los bosques llamado ciguapo. Era este, un gallo vuelto de espaldas, con el lomo emplumado y el pecho con senos de mujer. Cuentan que su grito se asemeja al llanto de un niño y que esperan terribles infortunios a la persona que se atreve a matar a una de estas aves.
Si usted ve a una Ciguapa, nunca la mire a los ojos para que no le embruje con su poder afirman algunas versiones.
Algunos creen que como cuando llegaron los europeos, las adolescentes vírgenes que andaban desnudas por los campos, tal sobredosis de sensualidad, para quien no estaba acostumbrado, provoco tal desorden y superoblación, que a algún sabio jefe de un clan de la Cordillera Central se le ocurrió ordenar a las jovencitas nunca dar la espalda a un extranjero.
Otros suponen que la Ciguapa es producto de un vistazo miope a un oso perezoso, especie actualmente extinta en la Española, que como se sabe, estos osos tenían al final de las patas largas uñas que apuntaban hacia atrás.
En cuanto a su aspecto hay quienes dicen, que es azul y pequeñita (como de 1.20 metros), otros dicen que es sucia y salvaje, con un cabello que jamás fue cortado ni peinado, pero de una belleza tal que actúa como "canto de sirena" sobre los caminantes del sexo opuesto, arma de la que se vale para lograr atrapar a sus enemigos que desaparecen después de ser seducidos.

ALGUNAS REFLEXIONES
Evidentemente que la leyenda con el tiempo se transformara aún más, probablemente algún día las Ciguapas no sean azules, sino verdes y se descubran indicios que las sitúen como procedentes de otras galaxias.
Por nuestra parte y al margen de estas elucubraciones, estamos concientes que la génesis de la Ciguapa es un tanto confusa. Las primeras referencias que hemos tenido del origen de la Ciguapa son procedentes de la literatura aportadas en 1866 por el escritor dominicano Javier Angulo Guridi (1816-1884), quien introduce la corriente indigenista en la literatura dominicana con su drama “Iguaniona” (escrito en 1867) y su romance “Escenas Aborígenes” y los temas de la leyenda local con novelas como “La Ciguapa”, escrita en (1866).
Cabe destacar que en la obra de Guridi no se menciona en ninguna parte los pies al revés de la Ciguapa o el ciguapo y la descripción que ofrece es la siguiente “ Se dice que desde antes del descubrimiento de esta isla existe una raza cuya residencia ha sido siempre el corazón de estas montañas; Pero que se conserva en toda su pureza, durmiendo en la corona de los cedros y alimentándose de los peces de los ríos de pájaros y frutas, la Ciguapa que es el nombre conque se le conoce, solo levanta una vara de talla: sin que por lo tanto se crea que en sus proporciones hay la deformidad de los llamados enanos en Europa y aun en otros puntos de América”… “ …tiene la piel dorada del verdadero indio, los ojos negros y rasgados, el pelo suave lustroso y abundante, rodando el de las hembras por sus bellísimas espaldas hasta las mismas pantorrillas”
Creo que en esta descripción se encuentra la clave para la comprensión de las variantes del mito, pero sería interesante revisar algunos de los más fascinantes relatos acerca de la Ciguapa en la literatura dominicana.
La iglesia dominicana no ha estado exenta al mito y en la obra del Licenciado Carlos Nouel “Historia eclesiástica de Santo Domingo” que comenzara a publicar el boletin Ecco a fines de 1884 y publicada definidamente en Roma en 1911. En esta se narra la historia de unos salvajes que asocia con los vien vien pero que en su descripción guardan una enorme relación con los hábitos y costumbres atribuidos a la Ciguapa, también narra que en 1868 capturaron y trasladaron uno de estos seres salvajes a los cuidados del Padre Billini de quien dice catequizó y administró el S. sacramento, dice además, que esta mujer a quien bautizaron con el nombre de Isabel Maria de Jesús, Jamás aprendió a hablar el castellano.
En la obra “indios” de nuestro mas grande escritor de cuentos el profesor Juan Bosch publicada en la Nación en 1935 el profesor analiza la figura de la Ciguapa como una diminuta mujer india, cuyos cabellos la visten, y solo camina de noche. Las compara con el ser mitológico de la Opías. Las opías que eran los muertos entre los Tainos, seres que caminan de noche y que se les aparecían a los vivos en los caminos y yacían con ellos, solían aparecer en forma de mujer u hombre y dice que se alimentaban de cierta fruta.
Interesante es, leerse en la misma obra del profesor Juan Bosch una leyenda recogida y que titula: “la Ciguapa.”
Obra de Félix Berroa

Volviendo a Morra Serrano, en la revista Eme- Eme localizamos el siguiente artículo de Rafael Damirón quien Narra en una Estampa que data de 1938: “la Canción del Ciguapo”, Mora Serrano dice que la historia se desarrolla en las serranías del Bahoruco y que son lamentos que atribuyen a los últimos representantes de la raza Quisqueyana. En un especie de sincretismo, los campesinos de la zona, en Viernes Santo,  van de romería hacia la montañas para oír votivamente sus querellas a la que ellos llaman La canción del ciguapo.

Chaín


Ángel Antonio Estrada Torres publico en 1946 en el Boletín No. 1 de Folclore Dominicano un articulo titulado “Las Ciguapas” . Estrada Torres sitúa a las Ciguapas como moradoras de profundas cuevas en medio de las montañas, dice: “están dotadas de una lacia y abundante cabellera que les llega a los tobillos. Entre otras descripciones y pormenores Estrada dice que su afición a la caza de amantes, la que se debe, asegura, a que entre ellas no hay machos.”

Miguel Ángel Monclús narra en la novela Cachón, 1954, de la existencia de la Ciguapa a quienes también le atribuye un origen aborigen y las describe con los característicos pies al revés.

En el libro "Alpinismo en la Isla de Santo Domingo" de Manuel de Jesus Tavares, existe un interesante relato de un campesino conocido por un amigo del autor, donde narra una aproximación con unos de estos seres, hasta casi llegar a la convivencia. Este relato también es reseñado por Ing. Elpidio Ortega, en el libro “Expresiones Culturales de Sur”.

Aunque no pretende este trabajo compilar todos los estudios y publicaciones que al respecto del tema hemos localizado y que se suman a los ya reunidos por Mora Serrano en la década de los setenta, queremos dejar como un aporte a la bibliografía del tema los siguientes autores:

La Colorada” novela inédita de Francisco Nolasco Cordero, 1964
"La muerte de la Ciguapa" , Cayo Claudio Espinal, narración del 7 de julio de 1973 La Informació. Santiago.
“Las Ciguapas están de moda” Francisco Batista García, Listín Diario. Santo Domingo Suplemento sabatino 21 de julio de 1973
“La Ciguapa” Julio Cesar Castaño Guzmán Listín Diario Jueves 21 de diciembre de 1989.
“La leyenda de la Ciguapa” Doris Guerrero. 24 Touring. Abril 6 de 1995.
“Julia Álvarez: Las Ciguapas, próximo libro de cuentos para niños” ; entrevista a Julia Álvarez , Listín Diario .15 de enero de 1995
Entre el Amor de Vanahi y la dulzura de la Ciguapa”. 15 de diciembre de 1996 Dagoberto Tejada. Ultima Hora.
“Guijes y Ciguapas”. Andres L. Mateo 26 de abril de 1998. Listín diario.
“La Ciguapa”, de Erich Pichardo” .Dagoberto Tejada Ortiz .Ultima Hora. 26 de Julio de 1998
“La Si-Guapa” Leyendas Dominicanas, por Nini Nelly. Marzo 11 de 1999
“Leyendas de Ciguapas y Ciguapos en Alto de Rayo”. Guaroa Ubiña. Periódico Hoy. Jueves 13 de abril del 2000
“Sobre los orígenes y similitudes de la Ciguapa”. Guaroa Ubiña. Isla Abierta. Domingo, 18 de marzo del 2001.

Sabemos de la existencia de un trabajo del Licenciado Bernardo Vega Boyrie, acerca de la ciguapa en el boletín número 37 del Museo del hombre Dominicano, aunque puesto a circular no ha salido de prensa por lo tanto desconocemos el enfoque y las noticias que nos ofrece Bernardo Vega al respecto de tema.

El Dr. Marcio Veloz Maggiolo, ha escrito algunos artículos sobre esta mujer de la noche, rememorando leyendas parecidas y relatadas en otros países por autores como Kipling, el importante señalamiento, del Dr. Veloz le da una dimensión universal.

El Dr. Guaroa  Ubiñas publica en el 2001 un folleto en leyendas dominicanas, dedicado a la Ciguapa, donde analiza el posible origen del mito, analiza la palabra “Ciguapa” en diferentes lenguas indígenas, encontrando que algunas aves son denominadas como Ciguapa, lo que nos recuerda el hermoso poema del poeta cubano Samuel Feijoo "La Asamblea Mundial de Pájaros": “La Ciguapa en su nido, se dijo: -La labor es grande. Si se quiere la paz entre las aves, hay que cambiar sus estilos de vida. Todas quieren la paz, porque en general no hay ave que no esté amenazada por otra. Hay que lograrla….  Y callaría porque vio la sombra del gavilán cruzar sobre el ateje donde estaba su nido.”

Siguiendo en Cuba, en Holguín no es rara la historia de la ciguapa: La literatura oral ha enriquecido y preservado la autenticidad en el habla culta y popular del holguinero, en su refranero, en los agüeros y conjuros, leyendas y tradiciones. Aún se habla de enterramientos de joyas y monedas, de la misteriosa ciguapa de brujas, juigues y duendes entre otros muchos mitos y leyendas que se enriquecen constantemente.
 
Pero explorar el mito en otros países sería ampliar y complicar el ya complejo mito dominicano, por lo tanto volvamos a nuestra República Dominicana, donde el Dr. Guaroa Ubiña, Médico de profesión se ha dedicado a investigar y rastrear en toda la geografía nacional las huellas invertidas de estas prodigiosas mujeres.

Lugares y Árboles designado como Ciguapa en otros países, narra en su obra además algunas historias Suramericanas coincidentes con el mito Dominicano,  menciona la relación de la Ciguapa con los negros alzados del Maniel viejo, en la localidad de Polo, Barahona, donde recogen historias que describen a la Ciguapas como antiguos esclavos que se rebelaron contra el maltrato de los amos.

Nuestros puntos de coincidencia con el Dr. Ubiñas son cuando este, analiza la Ciguapa desde el punto de vista historico: según Ubiña "Todas las versiones que se escuchan de ellas, están ligadas al comportamiento de exterminio de los españoles contra la raza indígena" dice. “La posición de los pies significa, para el autor una estrategia para despistar a sus perseguidores,”. Interesante nos resulta el hecho de que todos los relatos recogidos en el campo indican que para atrapar a una Ciguapa se necesitan perros cinqueños, lo cual, también para Ubiñas "rememora el usos por parte de los crueles invasores españoles, de los perros desbarrigares y el terror que sembraron en la indiada".

Autores como Carlos Esteban Deive dejan ver sin mucha profundidad en el tema, la posible relación de la Ciguapa con la desaparecida Cultura Taína. En el artículo de 1979, en el boletín número doce "Notas Sobre la Cultura Dominicana", Carlos Esteban Deive, dice lo siguiente:  "El mundo espiritual del taino apenas dejo huella, (juicio que no compartimos con el autor )  muestras de ese mundo se hallan fuertemente sincretizadas con las creencias y ritos cristiano-africanos. Podemos citar, al respecto, la sacralizacion de ciertos caciques tainos, elevados a la categori­a de luases o divinidades del panteon vuduista; las supersticiones relativas a las hachas indigenas, popularmente conocidas como ‘piedras de rayo’, y el mito de la Ciguapa, entidad femenina que camina con los pies al reves."  

UNA CRÓNICA IMPORTANTE
Un análisis interesantísimo y poco conocido lo aporta el Dr. Alejandro Llenas a finales de la década de 1890 y con el cual queremos terminar el presente articulo:
"Una tradición que existe todavía en el país, se refiere a la presencia en los bosques del Nordeste, de un ser fantástico que anda desnudo, de cabellera larga llamado Ciguapa: este es sin duda el último recuerdo de los ciguayos,* errantes sobre aquellas alturas".
* Son llamados Ciguayos los indios entre caribe y taínos, a los cuales se les atribuyen lenguaje  y costumbres diferentes así como una alta ferocidad.

En otras partes de su articulo el Dr. Llenas refuerza sus tesis con apuntes de Fray Bartolomé de las Casas: "Eran ciguayos quienes tenían la costumbre de llevar así los cabellos muy largos". Alejandro Llenas dice: “Esta zona es el territorio Ciguay, la ferocidad de estos hombres su disposición para vivir en las cuevas del promontorio, les permitió ser unos de los últimos grupos en desparecer de la isla”

Alimenta la imaginacion la figura de aquellos cuerpos desnudos de larga cabellera a quien mas de un cronista definiera tan largas como las de las mujeres de Castilla.

Los Ciguayos y las Ciguayas moradores del Ciguay, sitios de promontorios de incontables cavernas, pueblo de origen caribe que ofreció mucha resistencia a los conquistadores españoles, probablemente la imagen de estos hombres y mujeres deambulando en las serranías escapando y defendiéndose de sus perseguidores españoles y de sus fieros perros desbarrigadotes sea lo más cercano al origen del mito de la Ciguapa en lo que se refiere a la isla de Santo Domingo.

CONCLUSIONES
Las tradiciones y los mitos viajan de un lugar a otro en el largo vagar del horizonte que lleva a cuesta el ser humano. Mitos, leyendas y tradiciones son recreados o adaptados al paisaje y a las realidades de los pueblos que los acogen. La ciguapa una de las más bellas historias de la Republica Dominicana, presente en toda la geografía nacional con prodigiosos cultores en las bellas artes, indudablemente quedará estrechamente ligada a nuestros primeros pobladores aborígenes como un canto a sus desesperanzas y desdichas de aquellos días de la conquista y como una invocación permanente a nuestras raíces y ancestros.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
que interesante articulo!!!